El avión despegó hacia las 15H26 locales (21H26 GMT) del aeropuerto de La Guardia con destino a la ciudad de Charlotte en Carolina del Norte, con 150 pasajeros y 5 tripulantes a bordo.

El piloto, Chelsey Sullenberger, efectuó un giro hacia la izquierda, conforme a la maniobra de rutina en la ruta del vuelo 1549.
Minutos después del despegue, los pasajeros oyeron una explosión en la turbina izquierda. La autoridades federales de aviación sospechan que la avería puede haber sido provocada por una o varias aves que impactaron la turbina.
El piloto Chelsey Sullenberger
El piloto pidió entonces a los pasajeros que se coloquen en posición de impacto. "En ese momento se produjo un gran silencio", contó el sobreviviente Fred Beretta al canal CNN. "La gente comenzó a rezar".
Menos de cinco minutos después de haber despegado, el avión acuatizaba en el río Hudson ante los ojos incrédulos de los neoyorquinos que observaron la proeza desde la ribera occidental de la isla de Manhattan.

La gente salió del avión para permanecer en las alas a la espera de la ayuda.
El impacto desplazó una gran cantidad de agua, pero el avión permaneció intacto. "Fue como un volcán que explotaba", dijo un testigo.
"El piloto logró una obra maestra al posar en avión en el río y asegurándose luego que todo el mundo salga", comentó el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg.
Pronto, las numerosas muertes sin explicación de criminales capta la atención de la policía, la cual pide ayuda a un misterioso detective conocido mundialmente como "L". L se da cuenta que el asesino, conocido por la gente como "Kira" (Por el hecho de sonar casi igual a la palabra "Killer"), se encuentra en Japón y que puede matar sólo con conocer el nombre y el rostro de una persona. Ambos empiezan una pelea por ver quien es más inteligente y lograr exponer al otro.